SERVICIOS COVID-19

Desinfección frente a VirusRESERVAR TRATAMIENTO

Tratamientos Covid-19

ALPES BIOCONTROL, su empresa especializada en salud pública e higiene ambiental, siguiendo las indicaciones sanitarias, recomienda la desinfección virucida certificada como el método más importante para prevenir la enfermedad COVID-19.

Estos tratamientos de desinfección están destinados a desinfectar superficies y ambientes de todo tipo de instalaciones y vehículos, tanto públicos como privados como los de uso particular, con el objetivo de contener la propagación del COVID19 y reducir el riesgo de contagio entre sus usuarios.

Estamos ofreciendo a nuestros clientes la posibilidad de reservar el tratamiento para sus negocios, de forma preferente, dada la gran cantidad de solicitudes que estamos recibiendo.

PROTOCOLO DE DESINFECCIÓN FRENTE A VIRUS COVID-19

1. Coronavirus COVID-19

Los coronavirus son una familia de virus que causan infección en los seres
humanos y en una variedad de animales, incluyendo aves y mamíferos
como camellos, gatos y murciélagos. Se trata de una enfermedad
zoonótica, lo que significa que pueden transmitirse de los animales a los
humanos. Los coronavirus que afectan al ser humano (HCoV) pueden
producir cuadros clínicos que van desde el resfriado común con patrón
estacional en invierno hasta otros más graves como los producidos por los
virus del Síndrome Respiratorio Agudo Grave (por sus siglas en inglés,
SARS) y del Síndrome Respiratorio de Oriente Próximo (MERS-CoV).
La vía de transmisión entre humanos del nuevo COVID-19 se considera
similar al descrito para otros coronavirus a través de las secreciones de
personas infectadas, principalmente por contacto directo con gotas
respiratorias de más de 5 micras (capaces de transmitir a distancias de
hasta 2 metros) y las manos o los fómites contaminados con estas
secreciones seguido del contacto con la mucosa de la boca, nariz u ojos.
El SARS- CoV-2 se ha detectado en secreciones nasofaríngeas, incluyendo
la saliva.
Dependiendo del tipo de material, los coronavirus humanos pueden
permanecer activos en superficies inanimadas hasta 9 días, sin embargo,
a temperaturas ≥30ºC la supervivencia es más corta. Se estima que la
supervivencia del SARS-CoV es de varios días y la del MERS-CoV >48 horas
a una temperatura ambiente promedio (20°C) en diferentes superficies. Los
coronavirus humanos se inactivan de forma eficiente en presencia de
etanol al 70% o de hipoclorito sódico en concentraciones superiores al
0.1% (6,7).
La transmisión aérea o por aerosoles (capaz de transmitirse a una
distancia de más de 2 metros) no ha podido ser demostrada en el brote de
SARS-CoV-2 en China.

2. ACTUACIÓN

Para realizar una desinfección y descontaminación correcta de un
espacio que ha podido tener recientemente la presencia de coronavirus,
se requiere un conocimiento profundo del agente a eliminar. El caso que
más nos preocupa actualmente es la especie causante de la
enfermedad coronavirus (COVID- 19), este virus presenta una cepa
nueva (SARS-CoV-2) que aún se está investigando, para conocer a fondo
sus medios de transmisión y poder así aplicar los mejores
procedimientos de desinfección y descontaminación.
Comprender COVID-19 nos permite crear mejores protocolos de
desinfección y descontaminación de coronavirus y usar los productos
químicos más adecuados, a la vez que nos ayuda a entender mejor las
necesidades de cuarentena. Todo esto nos permitirá finalmente ofrecer
una descontaminación lo más completa posible y ayudar a evitar futuras
contaminaciones.
A la hora de plantearnos la descontaminación de COVID-19, hasta que
se obtenga más información, debemos confiar en las técnicas de
descontaminación ya desarrolladas y que han sido utilizadas para cepas
anteriores de coronavirus.
Se pueden presentar dos tipos de situaciones, que se haya confirmado la
presencia de virus en las instalaciones o simplemente la decisión de
realizar una actuación preventiva para disminuir la carga viral de la
instalación, a modo de ejemplo sería el caso de instalaciones utilizadas
por personas de alto riesgo (residencias de ancianos, centros sanitarios,
etc.), centros de alta confluencia de personas (centros educativos,
deportivos, municipales, etc.), transporte de personas, actividades
industriales, etc. .
En ambos casos el responsable técnico establecerá el programa de
actuación, teniendo en cuenta que los desinfectantes utilizados deben
estar clasificados como biocidas TP2 y tener eficacia virucida demostrada. Siempre se optará por los sistemas y biocidas más
adecuados a las circunstancias de cada caso.
En el caso de desinfección de cualquiera de los dos escenarios posibles,
el personal de las instalaciones deberá llevar a cabo las siguientes
medidas:
 Durante el tratamiento y hasta que no finalice el plazo de
seguridad el acceso estará restringido al personal de la empresa
que realiza la desinfección
 Se tendrán en cuenta aquellos objetos personales (teclado
informático, fotos, objetos decorativos, etc.) depositados en
superficies de trabajo, como mesas y estanterías que hayan podido
estar expuestos a contaminación. En función de los materiales, se
tratarán mediante pulverización y paño desechable (recomendable
de papel) aquellos que admitan este tipo de tratamiento; el resto,
se introducirán en cajas y se mantendrán en cuarentena por un
periodo igual o superior al que se mantiene activa la capacidad
infecciosa del virus en el sustrato de que se trate. Si varios
materiales distintos comparten almacenamiento aplicar el plazo
mayor de ellos.
 Los documentos en papel que hayan sido expuestos a
contaminación, si no se puede tratar deberá almacenarse y ser
sometidos a cuarentena para evitar daños por humedecimiento o,
en su caso, ser destruido.
 Retirar cualquier tipo de alimento; si han sido expuestos a
contaminación y no se pueden tratar deberán almacenarse y ser
sometidos a cuarentena o, en su caso, ser destruidos.
 Anular las alarmas contra incendios, ya que la nebulización puede
activarlas.
 Apagar los sistemas de clima o ventilación y sellar las rejillas de
comunicación con otras estancias mientras dure el tratamiento y
su plazo de seguridad.

La lencería de cama, toallas, etc., que hayan podido estar
expuestas a contaminación se depositarán en una bolsa para
lavado posterior con jabones o detergentes habituales a 40ºC y
dejar que se seque completamente. Evitar sacudir la ropa antes de
lavarla.
En caso de haberse empelado la técnica de la nebulización, se respetará
el plazo de seguridad y se ventilará la zona tratada posteriormente.

2.1. Desinfección preventiva

En los casos en los que no tengamos constancia de la presencia de
coronavirus y sea requerida una desinfección a modo de disminución de
posible carga viral, se recomienda la realización de una desinfección
preventiva, que se llevará a cabo preferiblemente mediante nebulización
en frío. Una vez transcurrido el plazo de seguridad establecido en la
autorización de registro del biocida, y tras la ventilación de la zona
tratada, los servicios de limpieza podrán acceder a las instalaciones
para realizar la limpieza establecida en su programa de actuación
rutinario, con las EPIs habituales.

2.2. Desinfección con presencia confirmada de virus.

En los casos en los que se haya confirmado la presencia del virus, se
recomienda la realización de una desinfección de choque.
Para llevar a cabo esta desinfección, el responsable técnico establecerá
un protocolo de actuación en base al nivel de riesgo, tipo de instalación,
etc.; a modo de recomendación general, se deberá determinar el área de
riesgo que estará integrada por:
– Lugar donde se ha detectado un caso de COVID-19.
– Zonas de uso común con posibilidad de haber sido transitadas por
el afectado (lavabos, almacenes, escaleras, pasillos, ascensores,
etc.).

Alrededor del puesto o área de trabajo donde se ha detectado un caso de
COVID-19, se establecerá un perímetro circundante con un radio de 2
metros. En este perímetro y en las zonas de uso común transitadas por el
afectado, la desinfección se realizará aplicando en los elementos
horizontales y verticales, es decir, aquellos que por su altura han podido
estar en contacto directo con el afectado, una pulverización con el biocida
seleccionado. En caso de utilizar hipoclorito sódico se utilizará una
concentración de 1000 ppm, dejando actuar durante, al menos 5 minutos, a
continuación se pasará sobre esos elementos un paño desechable seco, y
llevando a cabo esta acción siempre desde fuera hacia dentro, es decir, de
las zonas que presumen menos contaminadas a las más contaminadas.
Una vez extendido el producto de manera uniforme, se desechará el paño a
una bolsa o contenedor para su eliminación controlada. En otros
elementos que, por su naturaleza y preservación, no permitan la
pulverización directa se sumergirá un paño desechable en una disolución
de hipoclorito sódico a 1000 ppm de cloro activo (20 ml/L agua) y se
aplicará. Para textiles o equipos sensibles puede aplicarse una solución de
etanol al 62-71% o de peróxido de hidrógeno al 0,5%, con un tiempo de
actuación mínimo de 1 minuto. Estos tres desinfectantes son los que
menciona el Ministerio de Sanidad en sus recomendaciones generales; no
obstante, las empresas de servicios biocidas podrán utilizar, además,
desinfectantes de uso profesional especializado autorizados por el
Ministerio de Sanidad con acción virucida.
En esta área de riesgo, se hará especial hincapié sobre los elementos de
mayor contacto, como pueden ser barandillas, grifería, interruptores,
pomos y marcos de puertas, teléfonos, botones de mandos, tiradores de
armarios, teclados y material de uso manual. Aquellos objetos que no se
puedan desinfectar se almacenarán sometiéndolos a cuarentena o se
desecharán.
Tras la desinfección de las zonas de riesgo, se realizará una desinfección
en toda la instalación mediante nebulización en frío para alcanzar las
zonas de difícil acceso.

Una vez transcurrido el periodo de actuación del biocida y el plazo de
seguridad establecido en la autorización de registro del biocida utilizado
para la desinfección, se ventilará la zona tratada y se permitirá el acceso a
los servicios de limpieza para realizar la limpieza establecida en su
programa de actuación, adoptando las medidas de protección laboral
adecuadas.
Una vez finalizada la desinfección, se entregará el certificado de servicio
de desinfección en el que, conforme a lo indicado en la UNE 171210.

3. Protección de los trabajadores y usuarios

Como norma general se seguirán las pautas de conducta higiénica
dictadas por las Autoridades Sanitarias como son el lavado frecuente
de manos y otros hábitos de higiene respiratoria para evitar la
propagación del virus (toser, estornudar…).
En cuanto a la exposición a desinfectantes, se seguirán los
procedimientos de protección basados en la clasificación de
peligrosidad del biocida, se deberán seguir las recomendaciones de
seguridad e higiene contenidas en:
-La etiqueta del producto
-La Ficha de datos de seguridad
-La ficha del Registro Oficial de Biocidas.
Los equipos de protección frente a coronavirus, serán aquellos
adecuados para protección respiratoria, ocular y ropa de protección
(cuerpo, manos y pies). De forma general, la recomendación es utilizar
EPI desechables, o si no es así, que puedan desinfectarse después del
uso.

Los EPI deben escogerse de tal manera que se garantice la máxima
protección con la mínima molestia para el usuario.
A continuación, se describen los EPIs necesarios, así como las
características o aspectos de los mismos.

3.1. Protección respiratoria y ocular.

Se utilizarán mascarillas autofiltrantes contra partículas FFP3 o media
máscara provista con filtro contra partículas P3, que requerirían una
protección ocular adicional; aunque se recomienda la utilización de
máscaras faciales tipo P3 ya que con estas máscaras se garantiza la
protección respiratoria y ocular.

3.2 Ropa de protección.

Para la protección corporal, se utilizarán buzos impermeables de manga
larga de protección química Categoría III, que cumplan con la norma
UNE-EN 14126:2004.
Para la protección de manos se utilizarán guantes desechables, de
protección frente a riesgos biológicos y químicos que cumplan con la
norma UNE EN 374-5:2016. En tareas de limpieza y desinfección de
superficies que hayan estado en contacto con pacientes, debe optarse
por guantes algo más gruesos, resistentes a la rotura.
En el caso de realizar desinfección por frotado es aconsejable el uso de
guantes de nitrilo o neopreno que alcancen una longitud hasta el
antebrazo a fin de garantizar que al sumergir las bayetas en las
soluciones desinfectantes no entra líquido por el extremo superior de
los mismos.

Teniendo en cuenta las limitaciones de los guantes, que no garantizan
una barrera absoluta frente a virus por su pequeño tamaño, su uso debe
irá siempre acompañado de buenas prácticas como cambio frecuente de
guantes, doble guante en tareas de alto riesgo y lavado escrupuloso de
manos tras retirar los guantes.
En cuanto a la protección del calzado se utilizarán calzas desechables,
botas altas de agua o protectores de zapatos impermeables y lavables.

3.3. Colocación y retirada de EPIs.

La correcta colocación los EPI es fundamental para evitar posibles vías
de entrada del agente biológico; igualmente importante es la retirada de
los mismos para evitar el contacto con zonas contaminadas y/o
dispersión del agente infeccioso.
Como norma general, el EPI se colocará antes de entrar en la zona a
tratar. Al ir a abandonar la zona tratada el operario/s se pulverizarán
mutuamente.